Buen pronóstico: diálogos, interacciones y desafíos del Servicio Meteorológico Nacional

La doctora Celeste Saulo, investigadora del CONICET y directora del SMN, analiza y comparte los desafíos de la institución, que busca continuamente un vínculo con distintos actores sociales y apuesta a un modelo de diálogo de saberes. La estrecha relación con la Organización Meteorológica Mundial y el aporte de las Ciencias Sociales, bajo la mirada de la máxima autoridad de la institución.

Fuente imagen: Prensa SMN.

Nicolás Camargo Lescano (Agencia CTyS-UNLaM)- Pese a que se lo suele vincular, únicamente, con saber “si llueve o no llueve” o si “hay que llevarse un saquito porque a la noche refresca”, los alcances, saberes y desafíos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) son tan diversos como enormes. Al compás de los desarrollos tecnológicos y de entramados sociales cada vez más complejos, el SMN viene, desde hace más de 150 años, vinculándose y aportando información clave a distintos actores sociales y económicos del país.

Nacido allá por 1872 como Oficina Meteorológica Argentina (OMA) - la tercera de este tipo en todo el mundo, solo precedida por la Oficina Meteorológica de Hungría, en 1870, y la de Estados Unidos, en 1871- el SMN está liderado, actualmente, por Celeste Saulo, doctora en Ciencias de la Atmósfera, investigadora del CONICET y primera mujer al frente de la institución.

“Estamos trabajando en la instalación y adecuación de un nuevo sistema de súper-cómputos, que va a prestar servicio al sector científico y que es una iniciativa que compartimos con el Ministerio de Ciencia de la Nación y con el de Defensa. También estamos gestionando la adquisición de 125 estaciones automáticas, que reemplazarán a la red tradicional y que permitirán cambiar los procedimientos de manuales a automáticos, para cambiar la cantidad de datos con los que contamos”, adelanta, en diálogo con la Agencia CTyS-UNLaM.

¿Cómo es, actualmente, el vínculo entre el SMN y los distintos actores sociales? ¿Qué tipo de comunicación se lleva a cabo con cada uno?

El vínculo del SMN con actores sociales se ha incrementado notablemente en los últimos años. Cuando hablamos de actores sociales, agregaría el término “sectoriales”. Porque están quienes representan a la sociedad en su conjunto –como Defensa Civil o la gestión de emergencias-, con los que hay un diálogo directo, y también están quienes son actores sectoriales, que necesitan de la meteorología para su actividad productiva. Con el sector agropecuario, las energías renovables en todas sus formas, la gestión de aeronáutica y la gestión del transporte en general tenemos un vínculo estrecho muy directo, a tal punto que llevamos adelante mesas sectoriales para hacer co-diseño de productos y servicios que estén acordes a las necesidades de cada sector. El mejor ejemplo que tenemos, hoy por hoy, es nuestro Sistema de Alerta Temprana, concebido con las defensas civiles de distintos lugares del país, para que el sistema sea una herramienta eficaz para la toma de decisiones.

¿Cómo juega, en este sentido, el diálogo de saberes, más allá del saber científico que ustedes ofrecen?

El dialogo de saberes es sumamente interesante para plantearlo, tanto a nivel interdisciplinario como transdisciplinario. Somos muy conscientes de eso e intentamos trabajar con todos los actores. De ahí la importancia de generar vínculos estratégicos con organismos y organizaciones que están en el intermedio y que pueden facilitar el acceso o llegada a determinado sector o comunidad. Por ejemplo, estuvimos en Expo-Agro, con la voluntad de acercar lo q produce el SMN, en términos de información, para los tomadores de decisión del sector agropecuario y para empaparnos de qué están necesitando y que el SMN no les está proveyendo. Entendemos que es en ese tipo de intercambio donde va a mejorar la provisión de servicios a cualquier sector y a la sociedad en general.

Saulo destaca que, en los últimos años, "el vínculo del SMN con actores sociales se ha incrementado notablemente". Fuente imagen: gentileza Ruben Digiglio.


¿Cómo está, actualmente, el vínculo con las universidades que ofrecen la carrera de Meteorología?

Es una relación muy estrecha, tanto con la Universidad de Buenos Aires como con la Universidad Nacional de La Plata –que recientemente tuvo sus primeros egresados- y la Universidad Nacional de los Comechingones. El año pasado, por ejemplo, hubo un congreso de Meteorología, donde los estudiantes que habían sido becados para participar del evento hicieron una visita a nuestras instalaciones, con la idea de que se apropien y se vinculen con el SMN, independientemente del perfil profesional que elijan luego en sus carreras. El perfil de la meteorología está evolucionando, como sucede en todas las carreras. Hay profesionales que prefieren dedicarse de una manera más académica a desarrollar su especialidad, y otros que están interesados en trabajar con las aplicaciones, en la transición y traducción del conocimiento académico o en la tarea de vinculación directa con los tomadores de decisión. Todos son perfiles posibles, potables y necesarios.

¿Qué tipo de articulación establecen con la Organización Mundial de Meteorología?

La OMM es el organismo especializado de las Naciones Unidas que comprende todo lo que es tiempo, clima y agua, por lo que tiene una agenda enorme. En esa agenda, los Servicios Meteorológicos tenemos un rol fundamental, porque somos quienes representamos a los países. El vínculo, en relación a Argentina, es muy cercano porque, para empezar, yo me desempeño, actualmente, como vicepresidenta primera, por elección. Soy la primera mujer en el mundo en ocupar esa posición, desde la cual participo en decisiones de conjunto de países. La OMM, en líneas generales, busca establecer mecanismo de cooperación e intercambio entre países, ya sea de datos o pronósticos meteorológicos, porque no todos los Servicios tienen las mismas capacidades. Compartir tanto avances científico-tecnológicos como buenas practicas implica un nivel de cooperación muy grande, además de entender las distintas lógicas en diferentes zonas del mundo. Argentina, además, es centro de formación para todos los países de habla hispana. Recopilamos los datos que genera América del Sur y los enviamos a los nodos centrales globales. Por otra parte, tenemos otras responsabilidades, como el rol de vigilancia de cenizas volcánicas para todo el continente sudamericano, en casos de erupciones.

¿Qué importancia le adjudicas a las ciencias sociales y qué lugar ocupan en el SMN?

Las ciencias sociales tienen un rol fundamental en el SMN. Ya de por sí, la palabra “servicio” habla de la producción de “algo”, que tiene que impactar en “alguien”, en un sector de la sociedad. En esa interpelación entre lo que uno produce desde las ciencias naturales o físicas y en la traducción en un servicio a la sociedad, hemos entendido que las Sociales tienen un rol fundamental en este camino. De hecho, el SMN es uno de los primeros servicios que estableció un área de para estas disciplinas, llamada “Meteorología y Sociedad”. Somos conscientes de la importancia de las ciencias sociales para codiseñar lo que producimos, para comunicar, para mejorar la utilización de la información que generamos y para mejorar las prácticas de lo que hacemos.