Una planta piloto para fortalecer la soberanía nacional

Los ministros de Ciencia y Salud y la presidenta del INTI inauguraron la primera planta pública para la fabricación de ingredientes farmacéuticos activos. Este espacio promoverá el desarrollo y la innovación en el sector farmoquímico y farmacéutico y permitirá la sustitución de importaciones y la exploración de nuevas drogas.

Magalí de Diego (Agencia CTyS-UNLaM) - Los medicamentos tienen un sinfín de ingredientes que van desde los excipientes para darle consistencia, estabilizadores para que la droga no se descomponga o recubrimientos para que se trague más fácil. La “receta” varía caso a caso, pero hay un componente que no puede faltar: el ingrediente farmacéutico activo (IFA), es decir, las sustancias responsables de la acción terapéutica de los medicamentos.

El 90 por ciento de estos compuestos son importados de China o de la India. Sin embargo, Argentina tiene la capacidad humana y técnica para poder producirlos y desde ahora también contará con el espacio para poder hacerlo, ya que se inauguró la primera planta piloto pública para la producción de Ingredientes Farmacéuticos Activos (IFAs). El evento contó con la participación de los ministros de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, y de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, junto con el secretario de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación, José Ignacio de Mendiguren, y la presidenta del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Sandra Mayol.

Las autoridades de la Nación y del INTI, durante la inauguración de la planta. Fuente imágenes: Prensa INTI.


“Esta planta es la primera en el ámbito público con esta capacidad y es un hito muy importante, porque va a permitir trabajar tanto con el sector público como con el sector privado en el desarrollo de nuevos procesos para producir los insumos estratégicos en el país y también para exportar a la región y al mundo”, destacó, en diálogo con la Agencia CTyS-UNLaM, Julieta Comin, gerenta de Desarrollo Tecnológico e Innovación del INTI.

“Además -agregó- es la primera vez que en el país podremos producir nuevos candidatos a drogas que se usen en los ensayos clínicos. Actualmente, si hay un grupo de investigación que descubre una nueva molécula que puede curar mejor alguna enfermedad, tiene que avanzar en el desarrollo de este medicamento y trabajar en conjunto con alguna empresa del exterior. Ahora podremos hacer estas pruebas en Argentina y de la mano del Estado”.

Hoy en día, el sector farmoquímico está compuesto por alrededor de diez empresas que generan productos de calidad dirigidos mayormente a la exportación. “Nuestras empresas fabrican en el país y venden a mercados con muchas exigencias regulatorias. Europa, por ejemplo, prefiere comprar a productores argentinos aunque sean de mayor costo que los mercados asiáticos. Sin embargo, nosotros compramos insumos a productores chinos e indios que los fabrican con menor calidad que la nuestra”.

El proyecto apunta a un mercado que, a nivel global, significa más de 22.000 millones de dólares al año. Comin señaló que “la idea es apuntar a productos nicho, o sea, productos de alto valor económico sanitario y trabajar con el sector privado para que los elabore”. A su vez destacó que, “si bien se podrán producir algunos medicamentos, el mayor rol de esta planta va a ser la transferencia tecnológica”.

Fuente imagen: Prensa INTI.


Construyendo soberanía

En diálogo con la Agencia CTyS-UNLaM, la presidenta del INTI, Sandra Mayol, aseguró que “la construcción de esta planta será un salto de calidad para conseguir la sustitución de importaciones, pero, sobre todo, para construir soberanía y no depender de otros países para elaborar los insumos farmacéuticos". Además la funcionaria explicó que la independencia en este sector es estratégica para garantizar el acceso a los medicamentos y “evitar situaciones de desabastecimiento como las que atravesamos a nivel mundial durante la pandemia por Coronavirus”.

Por su parte, Comin sostuvo que “el sector privado, obviamente, tiene un montón de responsabilidades y oportunidades para generar nuevas empresas y negocios, pero hay temas que, si no se impulsan desde el Estado, no van a ocurrir”. 

Desde su experiencia en Desarrollo Tecnológico e Innovación, la investigadora subrayó la importancia de dejar de pensar solo en exportar materias primas y sumar valor agregado. “Sin participación activa del Estado y sin políticas científicas tecnológicas, el desarrollo industrial es más difícil de alcanzar. Es indispensable tener capacidades y toda la inversión del Estado en desarrollo tecnológico e investigación”, remarcó.

La construcción de esta nueva planta piloto para la producción de ingredientes farmacéuticos comenzó a realizarse en 2021 con una inversión conjunta en infraestructura y equipamiento de más de 2,5 millones de dólares, financiada por la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación y los ministerios de Salud y de Ciencia, Tecnología e Innovación. Además, contará con la habilitación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT).