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ASTRONOMÍA

Investigador argentino lideró equipo internacional que detectó el tercer exoplaneta más cercano al Sistema Solar

El hallazgo es resultado de ocho años de observación. Este nuevo mundo -denominado Gliese 411 b- se localiza aproximadamente a 8 años luz de distancia del Sol y tendría tres veces la masa de la Tierra.


A partir de la técnica de velocidades radiales, un equipo internacional de investigadores liderados por el astrofísico Rodrigo Díaz del Instituto de Astronomía y Física del Espacio (UBA-CONICET) logró identificar los sutiles movimientos que este cuerpo celeste induce en su estrella, a la cual orbita cada trece días.

Gliese 411 b es el tercer exoplaneta más cercano al Sol después de Proxima b y Barnard b. Los expertos esperan obtener de él gran cantidad de información en lo sucesivo, dado que su ubicación permitirá realizar mediciones detalladas con las tecnologías que actualmente están en desarrollo.

El doctor Díaz indicó que "Gliese 411 b está cinco veces más cerca de su estrella que Mercurio del Sol y, sin embargo, es un astro clase M, bastante más pequeño y frío”.

“La radiación que el exoplaneta recibe es sólo 3,5 veces superior a la que recepta la Tierra, por lo que, si tuviese una atmósfera, posiblemente, sería más parecido a Venus. No obstante, este sistema destaca por su proximidad, ya que eso lo convierte en un objetivo muy prometedor para los telescopios que se están construyendo en este momento y que van a estar funcionando en la década que viene", agregó el investigador del IAFE-CONICET.

El experto explicó que el planeta no puede ser observado de forma directa, sino por el efecto que produce en su estrella. “Con el espectógrafo, podemos advertir los movimientos de Gliese 411 b a las variaciones minúsculas en el espectro lumínico la estrella".

Se estima que este planeta posee una masa tres veces superior a la de la Tierra y que su temperatura de equilibrio se encuentra entre -18ºC y 70ºC, por lo cual se desestima que pueda albergar vida, ya que las altas temperaturas impedirían la existencia de agua líquida en la superficie.

El trabajo a cargo de Díaz contó con la participación de los argentinos Nicolás Unger y Melissa Hobson, junto con integrantes de las universidades de Grenoble Alpes (Francia), Concepción (Chile), Tennessee (Estados Unidos), Ginebra (Suiza), Pierre & Marie Curie (Francia), y Porto (Portugal). El estudio fue recientemente aprobado para su publicación en la revista especializada Astronomy & Astrophysics.

El descubrimiento se realizó mediante el espectógrafo SOPHIE montado en el telescopio de 1,93 metros del Observatorio de Haute-Provence (Francia), donde Díaz viajó en 2009 como parte de su postdoctorado para colaborar con el equipo e implementar mejoras en el dispositivo.

Fecha de Publicación: 2019-02-26
Fuente: Prensa CONICET