Interdisciplinario  

CETMIC-CONICET

Investigadores proponen fabricar ladrillos con residuos de la industria cervecera

El Centro de Tecnología de recursos Minerales y Cerámica (CETMIC-CONICET) analiza el aprovechamiento de la cáscara de cebada malteada como componente orgánico alternativo a los que se usan actualmente para la fabricación de los ladrillos para la construcción.


Aproximadamente, el 20 por ciento del bagazo que utiliza la industria cervecera se vende para alimentar ganado. En tanto, el doctor Alberto Scian, investigador principal del CONICET y director del CETMIC, explicó que “el resto hay que aprovecharlo, debe tener valor agregado”.

“El bagazo se vende más barato que la cáscara de arroz -residuo que se usa comúnmente-, por lo que ganan la industria cervecera y la ladrillera”, sostuvo Scian.

“El bagazo se vende más barato que la cáscara de arroz -residuo que se usa comúnmente-, por lo que ganan la industria cervecera y la ladrillera”, indicó el doctor Scian.

Actualmente, luego de haber pasado satisfactoriamente las pruebas de laboratorio, la siguiente etapa es probar el bagazo a escala industrial en una ladrillera.

La mayor parte de la materia prima de los ladrillos de construcción huecos y macizos consiste en tierras y arcillas humectadas, a las cuales se les agrega un pequeño porcentaje de materia orgánica, aproximadamente un dos por ciento en volumen, con el objetivo de lograr ciertas propiedades durante el proceso de secado del material crudo ya conformado.

El beneficio de utilizar los desechos de la industria cervecera es que la disponibilidad de cáscara de arroz es estacional y debe ser transportada desde las zonas de producción -generalmente, desde el litoral mesopotámico-, lo que aumenta su costo.

En cambio, la producción de bagazo de una planta cervecera es permanente y muy superior a las demandas de materia orgánica de la industria ladrillera, por lo que se aseguraría la continuidad de abastecimiento.

Fecha de Publicación: 2018-10-08
Fuente: Prensa CONICET