Humanidades Entrevista 

PERSPECTIVA

"No hay condiciones para investigar a largo plazo”

Mario Pecheny, investigador electo por el área de Ciencias Sociales y Humanidades para el Directorio del CONICET, critica las políticas públicas actuales que desfinancian el área de ciencia y tecnología y analiza los desafíos que enfrentan los investigadores de su área.

Nicolás Camargo Lescano (Agencia CTyS-UNLaM)- Doctor en Ciencias Políticas e Investigador del CONICET, Mario Pecheny cuenta con una extensa trayectoria en investigación en el área de Derechos Humanos, Salud y Sexualidad. A su destacado currículum se le agregó, hace unos meses, el de ser el investigador electo por el área de Ciencias Sociales y Humanidades para el Directorio del CONICET.

En diálogo con la Agencia CTyS-UNLaM, Pecheny analiza los escenarios actuales en materia de política científica, critica el concepto de “utilidad” que se aplica sobre las Ciencias Sociales y Humanidades y resalta la importancia de estas disciplinas a la hora de diseñar políticas públicas. “Hay actores a los que no les interesan los pensamientos críticos ni que se hagan investigaciones sobre procesos sociales, porque son herramientas que tienen los grupos sociales para hacer política, reclamar por la igualdad, la justicia y otras cuestiones”, asegura.

¿Cómo afecta el escenario actual al desarrollo de políticas científicas, tanto en el área de las Ciencias Sociales y Humanidades como en otras disciplinas?

Con el panorama actual, al bajar los presupuestos, y al haber una lógica de desconfianza, se desincentivan los trabajos colaborativos. Al no sostener en el tiempo las políticas, al no apoyarlas, al reducir los fondos a niveles casi ridículos, todo se vuelve complicado. Lo ideal sería una política de Estado que determine las principales problemáticas que le interese al Estado resolver y, a su vez, abrir la política para las iniciativas que surjan de la sociedad, de la comunidad científica y de los movimientos sociales. Pero a esa doble iniciativa –de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba- también se le debe sumar el apoyo desde el monto de dinero pero también desde los tiempos. Acá, con los cambios de reglas continuos, con la discontinuidad, con la improvisación, es muy difícil pensar en que alguien descubra algo de un día para el otro, eso es más de dibujitos animados o de la ficción. La investigación, por lo general, va de manera incremental, con tiempo, a veces espasmódicamente. La política científica hoy no crea las condiciones para que esto suceda. Otro de los aspectos a señalar es que la investigación cada vez es menos local. La investigación se hace de manera comparada, trasnacional, para después pensar localmente. Con estos cambios nuestros, los colegas de otros lados no entienden cómo sobrevivimos. Hacemos un trabajo colaborativo y vos nunca sabés si el año que viene vas a poder siquiera  pagar la luz. También atenta contra la manera de trabajar no solo transdisciplinaria sino multicéntrica.

¿Cuál es el escenario con respecto a las Ciencias Sociales y Humanidades en particular? En cuanto a desafíos, objetivos y, especialmente, muchos ataques desde algunos sectores

Hay actores a los que no les interesan los pensamientos críticos ni que se hagan investigaciones sobre procesos sociales, porque son herramientas que tienen los grupos sociales para hacer política, para reclamar por la igualdad, la justicia y otras cuestiones. Creo que, muchas veces, hay una gran ignorancia sobre lo que hacemos en Ciencias Sociales y Humanas. Por un lado, se sostiene que la ciencia debe ser “útil”, que tenga una utilidad para resolver problemas y el supuesto es que la investigación social y humana no es un instrumento “útil” para resolver los problemas. Es una postura con la que estoy claramente en desacuerdo. La utilidad de la investigación se traduce no solo en ahorrar dinero para que el Estado gaste menos y sea más eficiente, sino también en estudiar e investigar los modos en que tenemos como sociedad y como grupos sociales de pensar nuestra situación, cómo construimos y reconstruimos nuestro pasado, nuestra cultura, nuestras interacciones, nuestros derechos. Cualquiera de los ámbitos en donde nos desenvolvemos como ciudadanos y seres humanos, las ciencias sociales aportan datos y conocimientos sobre procesos, que permite no caer cinco mil veces en la misma piedra. Hay un ataque a brindar herramientas, datos y argumentos para los debates, como sucedió con el aborto. A modo de ejemplo, si uno piensa qué es lo que hace felices a los argentinos, o al desarrollo de los argentinos, tiene que pensar en el cine, en la literatura, en nuestra música. La Argentina está atravesada por el tango, el fútbol, sus escritoras y escritores, y eso a primera vista puede parecer “inútil”, pero eso hace a nuestra identidad y proyecto de país. Y eso es abordado e investigado por las ciencias Sociales y Humanidades.

¿Cómo se puede trabajar para crear más puentes, interacciones y diálogos con otras disciplinas científicas, desde las Sociales y Humanidades?

Por mi  formación y mi investigación, yo trabajo en temas de derechos ligados al cuerpo y entre las cosas que investigo trabajo con diversas cuestiones de salud. A modo de ejemplo, si vos querés prevenir el embarazo no intencional en la adolescencia, hay cuestiones que tienen que ver con la biología, con el aparato reproductivo de las mujeres y de los hombres, con las ingenierías -cómo se diseñan métodos anticonceptivos, por ejemplo-, pero no hace falta ser un científico demasiado sofisticado para saber que, en Argentina, los embarazos no buscados no tienen que ver sólo con la biología y estas disciplinas sino con relaciones sociales, relaciones simbólicas, con modos de construir la masculinidad, la femineidad, la adolescencia, la juventud, la familia, la violencia. Para todo eso, si se quiere hacer una política pública de salud para prevenir embarazos no deseados en adolescentes, no se puede solamente trabajar con los diseñadores de dispositivos intrauterinos, sino que debe trabajarse con equipos de medicina, clínica y también antropólogas, sociólogos, comunicadores, etc. Cualquier cosa que quieras comprender o estudiar, indefectiblemente va a tener un enfoque multidisciplinario, y eso es lo que hacemos en la práctica los investigadores e investigadoras.

¿Qué aspectos destacas o resaltas del proceso electoral y que perspectivas u objetivos tenés en materia de política científica?

El proceso electoral fue muy interesante para mí, en términos individuales y también colectivos, porque permitió acelerar diálogos internos a la comunidad científica que veníamos teniendo hace tiempo por la crisis y los problemas que estamos teniendo. Lo que la campaña electoral incentivó fue que los colegas y las colegas discutieran sobre condiciones de trabajo, sobre perspectivas del CONICET, sobre políticas científicas. En ese sentido fue una ganancia total. También me permitió conocer más de cerca una heterogeneidad -que ya la intuía, pero fue un contacto mucho más directo- sobre las distintas disciplinas, los distintos lugares institucionales que demuestran que la variabilidad de quienes hacen investigación social en la Argentina es enorme, muy rica y muy interesante. La apuesta de la política científica a la que yo suscribo es apoyar y sostener todos aquellos lugares donde se hace investigación, de los distintos modos en que se hace investigación. La apuesta a un CONICET que lidere, estimule y articule la investigación y la ciencia en Argentina, que incluye, por supuesto, a las universidades nacionales.

Mario Pecheny es Profesor titular regular de Sociología de la Salud, y profesor titular de Ciencia Política en el CBC, en la Universidad de Buenos Aires. Además, es investigador del CONICET con sede en el Instituto Gino Germani, donde es coordinador del Grupo de Estudios sobre Sexualidades, y es Doctor en Ciencia Política por la Universidad de París III. Investiga sobre temas de derechos humanos, salud y sexualidad, y ha publicado, junto a otros autores, Argentina: Derechos humanos y sexualidad; Sexualidad, estigma y derechos humanos. Desafíos para el acceso a la salud en América Latina y Gays y lesbianas: Formación de la identidad y derechos humanos, entre otros.

Fecha de Publicación: 2018-09-11
Fuente: Agencia CTyS-UNLaM