Salud Entrevista 

HORACIO SALOMÓN, DIRECTOR DEL INBIRS (UBA-CONICET)

"En el VIH, el conocimiento se aplica permanentemente"

El doctor en virología, quien trabaja en el área desde hace más de tres décadas, analiza los desafíos y la importancia de las estrategias de prevención. El gran objetivo: controlar la epidemia para 2030.

Nicolás Camargo Lescano (Agencia CTyS-UNLaM)- Las cifras que arroja la Organización Mundial de la Salud (OMS) son elocuentes: en poco más de tres décadas, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se cobró alrededor de 35 millones de vidas. En Argentina, se registró un total de 120 mil personas con el virus en 2016, según los datos del Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación.

Los conocimientos en cuanto a formas de prevención y transmisión han aumentado considerablemente, pero, treinta años atrás, los mitos y la desinformación generaban resistencias y prejuicios. “Había temores de trabajar con el virus en aquella época”, recuerda Horacio Salomón.

Doctor en el área de Virología e investigador superior del CONICET, Salomón es director del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (INBIRS), llamado anteriormente Centro Nacional de Referencia para el SIDA (CNRS). En 1989, el CNRS, con Salomón a la cabeza, se convirtió en el primer laboratorio en aislar el HIV-1 en Argentina. Hoy, el INBIRS, que depende de la UBA y el CONICET, se convirtió en un centro de referencia en el área. Con su vasta experiencia, Salomón analiza cómo cambió el escenario del VIH en este período y las líneas de investigación del instituto que dirige.

¿Cómo analiza estas décadas en relación al estudio del VIH?

En un principio, hubo mucho estigma y discriminación, especialmente, porque la vía sexual fue un modo muy común de contagio. Uno de los grandes quiebres, desde el punto de vista de conocimiento, se produjo en 1996, cuando surgieron los tratamientos combinados que lograron mejorar la calidad y, sobre todo, la sobrevida de los pacientes. Hace 30 años, hacías un diagnóstico de VIH y te preguntaban cuánto tiempo de vida les quedaba a los pacientes. Hoy, ese escenario cambió. El VIH es un modelo de medicina donde el conocimiento científico se aplica permanentemente: si uno ve las guías de tratamientos para pacientes, van cambiando cada dos años porque hay conocimientos nuevos. Tanto la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como la OMS insisten en que se necesitan cambios en los sistemas de salud para lograr controlar la epidemia, porque el conocimiento y las herramientas para controlarla está.

Actualmente, ¿cuáles son los principales desafíos?

Una vez que el virus ingresa al organismo, no puede ser eliminado. El principal desafío es entender esos mecanismos por los cuales el virus sigue permaneciendo en reservorios. Por ahora, sólo podemos controlarlo, pero no erradicarlo. En el caso de otros virus, la solución definitiva viene por vacuna, pero en el caso del VIH es muy difícil porque no se conoce la inmunidad natural. Con este escenario, hay que seguir profundizando los estudios de ciencia básica para conocer más al virus.

Y en este sentido, ¿cuáles son las líneas de investigación en el INBIRS? ¿Qué objetivos se establecieron?

La investigación se caracterizó por varios aspectos. Uno de ellos es epidemiológico, lo que incluye trabajar con distintas ONG y otros actores de la sociedad civil involucrados en cuestiones de VIH. En este sentido, también mantenemos una relación muy estrecha con el Ministerio de Salud de la Nación. En cuanto a investigación básica, con la presencia de 17 investigadores del CONICET, las líneas incluyen buscar la cura del VIH, el desarrollo de estudios inmunológicos, la realización de estudios clínicos con centros de infectología asociados o profundizar en la respuesta del sistema inmune. Hay grupos, por ejemplo, que trabajan en las co-infecciones, es decir, cómo el sistema inmune reacciona cuando personas con VIH también tienen hepatitis B, hepatitis C o tuberculosis.

¿Cuánto considera que han evolucionado las políticas de prevención?

Las políticas de prevención van cambiando de acuerdo al conocimiento. El preservativo sigue siendo una muy buena herramienta, pero es necesaria una prevención combinada. El gran objetivo a nivel global son las denominadas “90-90-90”: si se logra diagnosticar al 90 por ciento de las personas que tienen VIH; si logramos tratar al 90 por ciento y si logramos que el virus no sea detectado en el 90 por ciento de las personas, estaríamos con la epidemia prácticamente controlada para el 2030. Es un gran desafío a los sistemas de salud.

Propuestas y visiones sobre el VIH

Durante el 30 de Noviembre y el 1º de Diciembre, el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (INBIRS UBA-CONICET) organizó en la Facultad de Medicina de la UBA la jornada “Día Mundial del Sida 2017: Fortalezcamos la respuesta de Argentina”.

Este evento, además, sirvió de marco para que la Dirección Nacional de Sida y ETS, perteneciente al Ministerio de Salud de la Nación, presente el Boletín Epidemiológico de 2017 (que podes descargar acá). En la presentación estuvieron el director del área, el doctor Sergio Maulen, y el coordinador del área de Estudios y Monitoreo de la Dirección de Sida y ETS, el Mg. Ariel Adaszko.

Entre otros datos, Maulen señaló que, del total de personas que conocen su diagnóstico “el 81 por ciento está en tratamiento y la mayoría de ellas se atiende en el sistema público de salud”, al tiempo que remarcó que, según se estima, “son 122 mil las personas que tienen VIH en el país, aunque el 30 por ciento de ellas lo desconoce”.

Adaszko, por su parte, explicó que, en la Argentina, “el 35 por ciento de los diagnósticos de VIH se consideran tardíos, se realizan en una etapa avanzada de la infección cunado el virus ya se ha debilitado las defensas del cuerpo”. También señaló que la principal vía de transmisión del VIH continúan siendo las relaciones sexuales in uso del preservativo”.
La jornada del viernes incluyó además mesas y ponencias de diversas temáticas, con expertos del ámbito de la ciencia y medicina y miembros de la sociedad civil, como ONG’s y asociaciones.

Entre otras cuestiones, se debatió sobre el rol de la sociedad civil en la respuesta al VIH-SIDA en la Argentina; las nuevas estrategias de diagnóstico y seguimiento de VIH y otras ITS y “Legislación y SIDA, nuevas leyes”, éste último en la Plaza Bernardo Houssay.


Fecha de Publicación: 2017-12-01
Fuente: Agencia CTyS