“Hablar de sociedad de la información es redundante”

El sociologo Manuel Castells brindó una conferencia en el Centro Cultural de la Ciencia para teorizar sobre los modelos de desarrollo en la era de la información. Su premisa estuvo centrada en la “Empresa Red”, una forma de interconectar instituciones desde la lógica de la producción.

Guillermo Meliseo (Agencia CTyS-UNLaM) - Tecnología, información y redes. Tres universos que se fusionan con la lógica moderna de la globalización e impactan de forma decisiva en los modelos de producción de las empresas y organismos del estado. Sin embargo, los procesos que requiere un sistema para ser eficiente no dependen de la capacidad de recursos humanos sino, por el contrario, de las múltiples conexiones que tenga con sus sistemas pares.

De esta manera, se sostiene el concepto de “Empresa Red”, cuya noción fue teorizada por el reconocido sociólogo y docente emérito Manuel Castells, quien recientemente ofreció una conferencia en el Centro Cultural de la Ciencia (C3), del Polo Científico Tecnológico bajo el lema “Modelos de desarrollo en la era de la información”.

Para el académico, su concepto no debe tomarse a la ligera, ya que no hace alusión a las empresas propiamente dichas, sino a la empresa que funciona internamente como una red y externamente como redes con otras empresas. “Cada una de esas empresas son redes de empresas subsidiarias y cada una de esas redes de empresas se constituye como redes de otras empresas con alianzas cambiantes en términos de mercado y tecnología. Es una geometría variable que se desarrolla en todos los procesos”, argumentó.

Para esquematizar su idea, Castells tomó como ejemplo los sistemas de intercambio que se generan en las universidades: “La ciencia y la tecnología funcionan en red en todo el mundo y, por ello, no hay universidades o centros tecnológicos que, aisladamente, puedan producir conocimiento científico e innovación. Se construye en torno a redes de intercambio, diálogo y colaboración que, luego, pueden competir entre sí, pero no dejan de ser redes de producción científicas conjunta”.
 
En esa línea, se resaltaron las ventajas y desventajas de las empresas red como forma organizativa desde el punto de vista social. Por un lado, el catedrático destacó la flexibilidad, la maleabilidad y la adaptabilidad de las empresas red ante proyectos cambiantes del entorno. Sin embargo, las redes carecen de la capacidad de manejar la complejidad a partir de un cierto volumen de elementos, como por ejemplo, las organizaciones burocráticas, definidas por Castells como “verticales y generalizadas”.

En ese sentido, el docente citó un estudio realizado por el MIT sobre la introducción de la tecnología de la información y la comunicación en dos tipos de empresas: las verticales (burocráticas) y las organizadas en Red. “En estas últimas, la productividad y la competitividad de la empresa aumentan Sin embargo, en las verticalmente organizadas y burocráticamente organizadas, la introducción de tecnología de información disminuye la productividad, básicamente porque si se informatiza una burocracia se torna más burocrática”, afirmó.

¿Sociedad de la información?

A lo largo de la historia, la información y la comunicación han sido procesos centrales para construir las sociedades modernas: el desarrollo cultural, tecnológico, económico, productivo, etc. Sin embargo, para Castells hablar de la Sociedad de la Información es redundante porque “todas las sociedades siempre han sido de información”. En contraposición, el sociólogo prefiere llamar al fenómeno social como ‘Sociedad de Red’.

“Así como la revolución tecnológica en la producción industrial creó un nuevo tipo de sociedad, fundada en la transformación de la energía, lo mismo ocurre con la revolución tecnológica informacional: al actuar sobre la información y la comunicación en procesos estratégicos en donde está inserta la comunicación, cambia el conjunto de la actividad humana”, precisó el intelectual.

Para Castells, en esta Sociedad de Red emerge una ‘estructura en red’ porque “se modifican  los procesos localizativos, productivos, de consumo, de organización económica y cultural, se modifican los medios de comunicación, etc.”. Al mismo tiempo, agregó: “Sin embargo, esta estructura  no es  el resultado de la tecnología sino de los procesos de reajuste económico e institucional que surgieron tras la crisis de los años '70s”.