La Universidad Nacional de Córdoba cumple 400 años

Es la más antigua del país y la cuarta fundada en América. En 1613, inició sus actividades y sus puertas siempre permanecieron abiertas al conocimiento, aun en el período más nefasto de la historia Argentina.

Guillermo Meliseo (Agencia CTyS) - No son bodas de oro ni de plata. Es una boda que vale más que cualquier mineral producido en la naturaleza. Es una celebración que invita a recordar la historia de la UNC, que se cimentó en base a esfuerzo y sacrificio. Cuatrocientos años de educación no son suficientes para resolver los problemas mundanos, pero sí lo son para demostrar que una sociedad educada se puede construir y sostener a lo largo del tiempo.

La Universidad Nacional de Córdoba nació hace cuatro siglos de la mano de los Jesuitas, quienes solicitaron crear una institución para fundar estudios de latín, artes y teología. Desde sus orígenes, se consolidó como una universidad elitista ya que muchos de los estudiantes debían pagar aranceles por matrículas, prueba de cursos y exámenes, además de presentar un “estatuto de limpieza de sangre” que acreditara legitimidad de nacimiento y su pertenencia a la “religión cristiana”.

“Nacimos como parte de un proyecto pedagógico, ideológico con el influjo de los jesuitas que dieron esa impronta de integración con lo local que tienen ellos. Pasamos muchas etapas. Hoy nos convertimos, junto con otras universidades, en una estructura científica de primera línea”, sostuvo Francisco Tamarit, rector de dicha Casa de Altos Estudios, ante la Agencia CTyS.

La UNC, la más antigua del país y la cuarta fundada en América, creó, en el siglo XIX, la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas y, más tarde, incorporó la Facultad de Ciencias Médicas. Con ellas la Universidad ingresó en la modernidad poniendo el ojo en la educación pública, laica y gratuita.

“Hacemos un esfuerzo muy grande, aunque nunca alcance,  para que cada chico de un sector de bajo recursos puedan integrarse a esta institución. Somos un modelo único de universidad, porque conjugamos la masividad, la inclusión  y la calidad de la docencia en materia de investigación y distinción”, expresó el rector.

Educación en peligro

En el Proceso de Reorganización Nacional, la educación pública estuvo en la mira. La provincia de Córdoba se convirtió en un escenario de violencia y oscuridad al ser intervenida por los militares. Como en muchas universidades, la mayoría de los académicos, estudiantes, gremialistas, docentes e intelectuales pasaron a ser blancos directos de las bandas paramilitares que circulaban por las calles, en un intento por acallar sus voces y a todo aquel letrado que pensara diferente.
 
Por aquel entonces, la educación estuvo en peligro de extinción: se intervinieron las universidades públicas, se realizaron las primeras cesantías sobre docentes en período democrático y se aplicaron restricciones académicas y en los planes de estudios.

“El año ‘83 recibió a una universidad destrozada, llena de escombros, como decimos nosotros. Una universidad cordobesa que venía de una tradición científica y docente muy importante. Por eso, nosotros valoramos mucho lo que significó la reconstrucción, que fue lenta pero sostenida y que hoy permite que la UNC se abra cada día más a la población”, sostuvo Tamarit.

Si bien los años ‘70 no fueron los mejores para la educación pública, la Universidad Nacional de Córdoba logró mantenerse de pie, construyendo sobre la base de su historia y compromiso social, un hogar interdisciplinario de saberes.

Pensando en el futuro

La celebración por los 400 años de la UNC está marcada por el sacrificio, el esfuerzo y la historia de su pasado. El crecimiento de las universidades públicas, que promueve la cultura como derecho necesario para construir una sociedad culta y letrada, está centrado en el empeño por  mantener una educación que beneficie tanto a los que reciben los saberes como aquellos que los imparten.

“Córdoba sigue siendo, a pesar de que ya hay un sistema universitario consolidado y extendido, una referencia para la juventud, que sigue eligiéndola. Por ser una ciudad agradable con un clima muy benévolo y con una vida universitaria muy intensa, va mucho más allá del estudio y la investigación”, concluyó el rector.

Ya pasaron cuatro siglos de aquella Universidad onerosa cuyas enseñanzas residían en conocimientos  filosóficos. La actualidad demuestra que esta institución se ha convertido en un hogar interdisciplinario de saberes, donde la historia revela como su educación se relaciona con la cultura y las artes. La experiencia y madurez de la UNC se refleja en la calidad educativa, que es sustentada por los sólidos valores éticos que fomenta.