Salud Opinión 

FERNANDO PITOSSI*

Células madre: tratamientos autorizados y experimentales

El especialista explica cuestiones claves para entender un tema que despierta polémicas en todo el mundo. Métodos establecidos, la esperanza para enfermedades cardiovasculares y los riesgos de reprogramar células.


Fernando Pitossi (Especial para Agencia CTyS) - Los procedimientos autorizados con células madre en Argentina son aquellos que utilizan células madre de medula ósea o cordón umbilical para tratar enfermedades de la sangre. En estos casos hablamos de tratamientos establecidos.


Debe aclararse que el camino que va desde el descubrimiento en el laboratorio hasta la posibilidad de que un paciente se beneficie con ese hallazgo requiere una serie de pasos, los que se reflejan primero en estudios preclínicos y luego en ensayos clínicos de fase I, II y III.


El campo de tratamiento de las enfermedades cardiovasculares con células madre adultas es uno de los más avanzados en esa dirección. Sin embargo, la utilización de células madre para enfermedades cardiovasculares aún no está aprobada como tratamiento establecido (a usar en forma regular en la clínica) en ningún lugar del mundo (luego de la fase III). Estos estudios continúan en estadío de investigación. Por este motivo necesitan la aprobación del ente regulador de cada país, como garantía del esfuerzo realizado en velar por la seguridad del paciente.


Desde hace algunos años, se ha desarrollado una tecnología que permite reprogramar células adultas a un estado pluripotente, similar al de las células madre embrionarias. Cuando se comparan estos dos tipos de células en cuanto a su capacidad de generar otras células especializadas (como neuronas o células musculares) o se analiza el genoma en su conjunto, no se aprecian diferencias. Sin embargo, recientemente se realizó un estudio más detallado de ciertas regiones de control de la expresión génica por medio de un proceso llamado metilación. Así se detectaron diferencias entre las células embrionarias y las reprogramadas, aunque el patrón de metilación a grandes rasgos es similar.


Personalmente, nunca consideré que las células embrionarias y las reprogramadas fueran idénticas, pero tampoco me parece que estos estudios signifiquen un retroceso en las esperanzas puestas en ellas. La caracterización más profunda de las células reprogramadas es un ejemplo más de la cantidad de información que se necesita obtener para avanzar hacia la clínica con descubrimientos de laboratorio. Cuando se estima que los tratamientos con estas células están aún lejos de convertirse en una realidad clínica es porque se prevé que de este tipo de resultados van a surgir nuevas preguntas que deberán ser respondidas antes de poder avanzar en esa dirección.


Por otro lado, el método más utilizado en el proceso de reprogramación se basa en transferir genes a células adultas por medio de vectores (retrovirales) que insertan esos genes en la célula huésped. En ello reside un riesgo inherente al proceso: las inserciones pueden provocar que la célula tratada genere tumores. Por ello, se han desarrollado métodos alternativos que consiguen reprogramar células sin que los genes transferidos se integren a la célula huésped.


Una aclaración importante que debe hacerse es que tanto las células reprogramadas como las embrionarias generan tumores de por si cuando se inyectan en un organismo. Estas células se utilizan como base para obtener células especializadas como las neuronas que son las que se terminarían inyectando en el paciente. Por ello, es importante que tanto las células reprogramadas como las embrionarias sean eliminadas de la preparación de células especializadas que se inyecta al paciente.



*Fernando Pitossi es doctor en Ciencias Biológicas; miembro de la Comisión Asesora en Terapias Celulares y Medicina Regenerativa del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva; e investigador del CONICET.

Fecha de Publicación: 2011-03-19
Fuente: Agencia CTyS