Salud Divulgación 

UN CASO EXCEPCIONAL

Dos científicas argentinas investigaron el caso de la paciente que se habría curado de VIH

Natalia Laufer y Gabriela Turk analizaron el caso de "Esperanza", la paciente que en algún momento estuvo infectada con el virus pero de alguna manera logró eliminarlo. "No se logró encontrar virus activo en más de 1.500 millones de células analizadas", afirmaron.


Una joven argentina logró controlar al Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) de manera natural, sin utilizar fármacos antirretrovirales. El caso, apenas el segundo documentado en la historia, constituye una auténtica excepción y fue difundido en la prestigiosa revista médica Annals of Internal Medicine.

En el trabajo, el equipo de especialistas señala que la paciente "Esperanza” -así fue denominada por residir en dicha ciudad y para mantener su anonimato- consiguió "esterilizar" al VIH a partir de las defensas de su propio cuerpo. El estudio de este tipo de fenómenos abre la puerta para avanzar en el desarrollo de nuevos tratamientos relacionados con la enfermedad.

Las científicas Natalia Laufer y Gabriela Turk, claves en la investigación de la paciente, contaron a Télam la historia de este ejemplo exitoso de trabajo conjunto entre instituciones de distintos países, en el que el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (Inbirs) dependiente del CONICET y la Universidad de Buenos Aires (UBA) dio el puntapié inicial.

"Lo que encontramos, en principio, fue que tenía anticuerpos contra el VIH, pero todos los estudios de carga viral nos daban indetectables; además, los recuentos de CD4 y CD8 (células de la respuesta inmunológica que se alteran con el VIH) estaban en valores normales", explicó Laufer.

Entonces, comenzaron a buscar en los reservorios, que son los lugares donde el virus queda silente (se esconde). "Hicimos los primeros estudios en el laboratorio de Sharon Lewin, en Australia, y nos daban todos cero. Conocimos a la doctora Xu Yu, del Instituto Ragon del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, de Estados Unidos), y realizamos más estudios con grandes cantidades de sangre para seguir analizando los reservorios, y también dieron cero", relató la especialista.

El año pasado, el día en que comenzó el aislamiento, Esperanza tuvo un bebé y entregó la placenta para que el equipo de investigación evalúe los reservorios a través del aislamiento millones de células. "Lo que encontraron -señaló Laufer- fueron solo siete copias del virus defectivo, esto significa que ese virus no tiene capacidad de infectar ni de generar un virus infectivo. Además, se hizo un estudio a ver si se podía obtener virus viable (infectivo) a través de las células de esta paciente y dio negativo".

Turk confirmó que "haber encontrado estas siete secuencias del virus, a pesar de que estén completamente defectivas, no dejó ningún tipo de dudas de que ella en algún momento estuvo infectada y que el virus replicó en su cuerpo, pero de alguna manera logró eliminarlo". "Hay que entender que son casos excepcionales. Mucha investigación está dedicada hoy a encontrar la cura, pero todavía no existe", concluyó la investigadora.

Fecha de Publicación: 2021-11-18
Fuente: CONICET