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EN EL C3

Apuntes para el MINCyT que se viene

Referentes en materia de Ciencia y Tecnología compartieron ideas y posturas respecto a qué perfil tendrá el futuro Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. La necesidad de articular con otros actores, un aumento en el presupuesto y políticas públicas fuertes en el área que apunten al desarrollo del país.

Agencia CTyS-UNLaM- El 3 de septiembre de 2018, el gobierno actual decidía degradar a Secretaría el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, poniéndole puntos suspensivos a una cartera que había comenzado a fines de 2007 con grandes expectativas de parte de la comunidad científico-tecnológica. Ahora, parte de esas ilusiones se volvieron a encender, con la promesa del candidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, de volver a tener un Ministerio en el área.

Con ese clima de contexto, y con las elecciones generales a la vuelta de la esquina, el Centro Cultural de la Ciencia fue sede del conversatorio “MINCyT vuelve”, organizado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y con la presencia de referentes en materia de política científica y tecnológica: Ana María Franchi, Roberto Salvarezza, Carlos Gianella y Dora Barrancos. En las distintas ponencias, los oradores expusieron en torno al rol del MINCyT y sus trabajadores en la Argentina que viene y el desafío de las políticas públicas en Ciencia y Tecnología para el desarrollo.

La encargada de abrir el juego fue Ana Franchi, investigadora Superior del CONICET y una de las principales referentes en los distintos reclamos que viene realizando la comunidad científica. “Tenemos salarios indignos, en especial los becarios, becarias y el plantel administrativo, que está por debajo de la línea de la pobreza-denunció Franchi-. A esto se le suma la subejecución de los subsidios, con lo cual no se pueden realizar ni terminar los experimentos y el trabajo diario”.

Franchi también se lamentó por la situación de los más jóvenes, “que hicieron sus doctorados y postdoctorados con becas del CONICET y de las universidades, y lo que les ofrece el sistema ahora es el camino a Ezeiza o a ser emprendedores”. Incluso, profundizó la científica, los que están por fuera del sistema “no quieren acercarse al mismo, lo cual es terriblemente preocupante. Soy coordinadora de la Comisión de becas en Ciencias Médicas, y este año se presentaron la mitad de postulantes que el año pasado. No ven la carrera científica como una posibilidad”.

La investigadora también subrayó la necesidad de políticas públicas en materia de ciencia y tecnología. “La ciencia no sirve solamente para publicar papers, sino que sirve para que tengamos un país más federal, más inclusivo y más feminista- resaltó-. También es clave para enfrentar los grandes problemas del país, como el hambre, la salud, la pobreza y las enfermedades que han reaparecido en estos años y que no son nuevas, sino del siglo XIX y que están afectando a la población”.

Luego fue el turno de Carlos Gianella, coordinador de la Comisión Innovación, Ciencia y Tecnología del Instituto Cafiero, quien afirmó que “el conocimiento es algo que estaba totalmente fuera del interés del actual Gobierno. Así se condujeron y así actuaron”.

Para Gianella, además, “es imprescindible que el país tenga su propio desarrollo tecnológico y científico, sino no puede competir. Y su competitividad depende de la producción e incorporación de conocimiento”. En este sentido, el coordinador destacó la importancia de tener un Ministerio de Ciencia y Tecnología “fuerte y robusto”. “El Ministerio deberá articular con otros actores, contribuir a la federalización y dialogar con otras agendas, con las provincias y las universidades. Es importante dejar la cultura del aislamiento y tener un modelo a largo plazo”, agregó.

El tercer orador de la jornada fue Roberto Salvarezza, actualmente Diputado Nacional por Buenos Aires y ex presidente del CONICET entre 2012 y 2015, quien comenzó recordando la promesa de Alberto Fernández de que vuelva a existir un Ministerio, en caso de que triunfe en las elecciones generales.

“La vuelta del Ministerio es sumamente importante desde lo simbólico. Si miramos atrás, vemos que el Ministerio fue el resultado de un proceso, no fue algo que apareció de la nada-detalló Salvarezza-. Fueron 12 años en donde se reconstituyó el sistema de ciencia y tecnología, con el surgimiento de la cartera como parte de ese proceso”.

Para el científico, “la desaparición del Ministerio también fue simbólica: fue parte de la degradación del sistema”, y apuntó contra las políticas de desinversión y ajuste de los últimos años. “Hoy, la función de CyT en el Presupuesto Nacional es del 0.20 del PBI, que será de unos 500 mil millones de dólares. En 2015, en cambio, teníamos el 0.30 del PBI, que en ese momento llegaba a los 600 mil millones”, alertó, al tiempo que señaló la importancia de que la inversión estatal en el área sea mayor.

Salvarezza también alertó la grave situación en materia de recursos humanos. “La expulsión de los investigadores demuestra la salud del sistema- analizó el funcionario-. Cuando el sistema está sano, la gente va a formarse al exterior, pero vuelve. Cuando el sistema está degradado, la gente se va”.

La última ponencia estuvo a cargo de Dora Barrancos, investigadora del CONICET y actual candidata a Senadora Nacional, quien comenzó su charla afirmando que, en la Argentina, “los gobiernos conservadores han tenido un problema histórico con la ciencia y la tecnología, porque la consideran un gasto”, señalando la diferencia con Brasil.

La ex integrante del Directorio del CONICET aseguró que es indispensable una tecnología soberana. “No es solamente el acto tecnológico porque nos gusta regodearnos de la maravilla que podamos dar en materia de tecnología-analizó la investigadora- sino porque es un indicativo político en torno al desiderátum del desarrollo autónomo en Argentina”.

Barrancos resaltó también la importancia de un “CONICET robusto” y destacó el hecho de que haya un desarrollo económico para que haya “una oferta interesante en materia de formación de tecnólogos”.

“Seremos los más ardientes defensores y defensoras de nuestro sistema de ciencia y técnica. Tiene figuras que, a pesar de los pesares, han seguido trabajando y produciendo. No han perdido ese trazo extraordinario que convierte a un ser humano en un investigador o investigadora. Se necesita libido para investigar, una vibración apasionada”, recalcó la científica, al tiempo que subrayó que el desarrollo tecnológico “resolverá los graves problemas de la pobreza y de la no inclusión. Y, en este sentido, las mujeres y las otredades tienen mucho que decir en materia del quehacer tecnológico”.

Fecha de Publicación: 2019-10-17
Fuente: Agencia CTyS