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CIENCIAS AGRARIAS

Investigadores del CONICET participaron de la secuenciación del genoma del maní

Científicos del Instituto de Botánica del Nordeste (IBONE, CONICET-UNNE) participaron de la secuenciación del genoma de una de las especies de maní más cultivadas del mundo, la Arachis hypogaea. El estudio demuestra que esta popular leguminosa tuvo su origen en Sudamérica.


El estudio sobre Arachis hypogaea, una de las especies comerciales más cultivadas en el mundo, fue publicado en Nature Genetics y comprueba que una de las poblaciones que le dio origen es de Argentina.

El investigador Guillermo Seijo del IBONE-CONICET-UNNE afirmó: “La secuenciación del genoma nos permite investigar la arquitectura genética del maní, lo que tiene un enorme potencial para el desarrollo de proyectos de mejoramiento genético que permitan, por ejemplo, obtener variedades tolerantes a distintas enfermedades, a la sequía o con mejor proporción de ácidos grasos”.

Para este trabajo, del cual participaron investigadores de Estados Unidos, Argentina, China, India, Japón y Francia, se utilizaron diversas tecnologías de secuenciación para obtener la información completa del genoma, con una calidad sin precedentes.

Además, el proceso permitió revelar los mecanismos genéticos que han hecho que el maní sea tan diverso y pueda presentar diferentes características en los hábitos de crecimiento de las plantas, el color de las flores, el tamaño y la forma de las semillas.

La secuenciación de múltiples razas antiguas y de materiales silvestres permitió identificar que el parental materno del maní es originario de la región del NOA, más precisamente de la provincia de Salta.

“Los resultados determinaron que se originó en un evento único de hibridación y duplicación cromosómica que se remonta a unos 10 mil años, generando un alotetraploide silvestre semejante al actual Arachis monticola que se encuentra en las provincias de Jujuy y Salta, que posteriormente fue domesticado y dio origen a Arachis hypogaea”, explicó el investigador Sebastián Samoluk.

Fecha de Publicación: 2019-05-06
Fuente: Prensa CONICET