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ESPERAN UNA PROXIMA REUNIÓN CON AUTORIDADES

Ciencia en peligro

En el Día Nacional del Investigador Científico, cientos de investigadores se manifestaron frente al Polo Científico y Tecnológico para frenar el ajuste sostenido al sector. Este año, 2.145 postulantes quedaron fuera de CONICET. Preocupación y malestar en la comunidad científica.

Agencia CTyS-UNLaM- Investigadores se nuclearon en distintos puntos del país para luchar contra los recortes al área de Ciencia y Tecnología que se profundizan desde 2016. La medida, impulsada por ATE por la negativa situación salarial de los trabajadores del sector, se consolidó luego de que el CONICET anunciara, el último viernes, que solo incorporaría a 450 postulantes de los 2.145 que se presentaron para la Carrera de Investigador Científico.

Este año, el total de ingresos a la planta de CONICET es sensiblemente menor a los 1251 proyectados por el plan Argentina Innovadora 2020, y se encuentra apenas por encima de los ingresos concretados en 2008, el número más bajo de la última década.  

Durante la jornada, los investigadores, becarios y personal administrativo de CONICET realizaron una olla popular y una asamblea para definir cómo continuará la lucha contra el ajuste. Representantes de ATE y de la Red Federal de Afectadxs CONICET se reunieron con la presidenta interina de la institución, Mirtha Flawiá, a quién le solicitaron la apertura de una mesa de negociaciones, que se realizará el próximo 23 de abril, para rever la situación de los postulantes que quedaron afuera de la Carrera de Investigador Científico. 

En diálogo con Radio Universidad, el Doctor Pablo Di Nápoli, integrante de la agrupación Becarios Empoderados, expresó que se trata de “un recorte bastante salvaje en todo el sistema científico tecnológico” y que, para quienes quedaron afuera, “no hay otras instituciones en las que se pueda trabajar como investigador”.

En esa línea, el sociólogo señaló que el ajuste en los ingresos es tan solo una de las aristas en las que el sector científico perdió recursos. El recorte general en las partidas para Ciencia y Técnica, la pérdida de subsidios y la devaluación son otras de las variables en juego.

A su vez, Di Napoli subrayó que, con la quita de plazas para la Carrera de Investigador, se generó “una disparidad muy grande entre las diferentes disciplinas”. Es así que, todas aquellas que no se enmarquen como “temas estratégicos” -energía, tecnología y agroindustria- quedan relegadas, tal es el caso de las ciencias sociales.

“El Estado está formando recursos humanos altamente calificados, se están generando líneas de investigación muy interesantes y todas ellas quedan cercenadas al finalizar el doctorado”, alertó el investigador.

Por su parte, Roxana Toriano, investigadora del CONICET e integrante del grupo Científicos Universitarios autoconvocados expresó el malestar y enojo de la comunidad científica ante el escenario actual. “La ciencia en toda su heterogeneidad está preocupada por esto. Para colmo, se genera una suerte de embudo, ya que cada vez son más los científicos que se presentan en cada convocatoria por no haber entrado en anteriores. De hecho, en esta oportunidad entraron científicos que se presentaban por segunda o tercera vez”, detalló.

Para la académica, quien es también docente en la Facultad de Medicina, el número de ingresantes a carrera de investigador “es totalmente absurdo, porque se entiende que no entre el 100 por ciento-alerta Toriano- pero que sólo entre el 17 por ciento muestra un despilfarro de los dineros del Estado: un científico no se construye de un día para el otro, sino que fueron muchos años de inversión para que cada investigador se forme y especialice”.

Ante este pronóstico incierto, cuenta la investigadora, muchos estudiantes becarios ya tomaron la decisión de no presentarse y buscar becas postdoctorales en el exterior, mientras que otros eligieron permanecer en el país para pelear por una oportunidad.

El panorama no termina sólo en el ingreso de carrera de investigador, sino que alcanza a otras fases de la producción científica. “Al estar desfinanciados los institutos y no ejecutarse los subsidios, en muchos casos nos manejamos con fondos que giran las universidades. Con todas estas políticas- concluye Toriano- el Gobierno demuestra que no le interesa una política de ciencia soberana”.

Fuente imagen: Hugo Simkin.

Fecha de Publicación: 2019-04-10
Fuente: Agencia CTyS