Salud Divulgación 

29 DE OCTUBRE - DÍA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA EL ACV

“Actuar de forma rápida es fundamental para minimizar el daño”

Dos especialistas advierten la importancia de controlar los factores de riesgo asociados, detectar los síntomas y asistir a un centro médico cuanto antes para poder minimizar el impacto. Los pacientes con COVID19 tienen mayor riesgo de padecer esta enfermedad que, actualmente, afecta aproximadamente a 60.000 argentinos por año.

Magalí de Diego (Agencia CTyS-UNLaM) En cuanto se caracterizó al Sars-COVID-19, médicos e investigadores de todo el mundo comenzaron a trabajar a toda máquina para comprender los diversos síntomas y factores de riesgo asociados a este virus. Dentro de las complicaciones más alarmantes, se encuentra el desarrollo de trombos, coágulos de sangre que pueden causar obstrucciones en las arterias y producir severos daños e incluso la muerte.

“El COVID19 suscita una alteración en la coagulación de la sangre que puede generar trombosis. Si uno de estos coágulos llega al cerebro y se interrumpe el flujo sanguíneo, se puede producir un accidente cerebrovascular”, alertó Carlos Mamani, Médico especialista en neurocirugía y docente de la Universidad Nacional de La Matanza.

“Cuando una arteria se tapa por un trombo, el sistema nervioso central deja de recibir los nutrientes necesarios y se produce un accidente cerebrovascular isquémico”, detalló Mamani, quién asegura que aproximadamente siete de cada diez personas que sufren un ACV son afectadas por esta clase de accidente, mientras que el resto de los pacientes sufren el tipo hemorrágico, producido por la rotura de un vaso sanguíneo.

La Federación Mundial del Corazón asegura que el 90 por ciento de los ACV se encuentra asociado a factores de riesgo prevenibles y, por esa razón, cada 29 de octubre se intenta concientizar a la población sobre esta manifestación clínica que afecta a un argentino cada nueve minutos.

Según la palabra de Mamani, quien también es miembro de la Sociedad Médica Argentina, los factores de riesgo asociados son de dos clases: los no modificables, como la edad o la genética, y los modificables, como el consumo de alcohol y tabaco, la hipertensión arterial, la obesidad, la diabetes, el colesterol alto, el estrés o el sedentarismo.

El ACV, más prevenible y tratable que nunca

Las secuelas que deja un ACV tienen un impacto importante en la calidad de vida de quién lo sufre, ya que, desde el momento en que se produce el infarto, mueren 1,9 millones de neuronas por minuto; cifra que convierte al tiempo en el principal enemigo.

Gabriel Persi, miembro de la Sociedad Argentina de Neurología y Jefe del área de Enfermedades Cerebrovasculares de INEBA, recordó que “en los 90’ se contaba con una ventana de sólo tres horas para tratar la afección mediante la trombólisis endovenosa, un proceso que implica la inyección de una medicación que destruye al coágulo”.

“Hoy en día - señaló el experto -, gracias a la evolución de la medicina, esa ventana de tiempo se amplió a raíz del desarrollo de una técnica conocida como tromboectomía mecánica. El procedimiento consiste en introducir un catéter por una arteria de la pierna, dirigirlo hacia el cerebro para, por medio de otro catéter que va dentro del anterior, transportar un stent (una malla extensible que abrirá los vasos obstruidos) y retirar el coágulo”.

“De todas formas, actuar de forma rápida es esencial para minimizar el daño. Para ello, hay que estar atento a los síntomas que aparecen de forma abrupta y pueden incluir debilidad en una mitad del cuerpo, dolor de cabeza severo y problemas para hablar, ver, caminar o para mantener el equilibro”, subrayó el especialista en neurología.

En diálogo con Agencia CTyS-UNLaM, Persi indicó que el 90 por ciento de las personas que sobreviven a este tipo de accidentes cerebrovasculares lo hacen con algún tipo de discapacidad, mientras que un 50 por ciento requiere ayuda de otros para desempeñarse en actividades de la vida cotidiana.

“Luego del accidente, rápidamente, hay que proceder a trabajar con las diversas estrategias de neurorehabilitación disponibles. Mediante este proceso educacional activo se busca conseguir el mayor grado posible de recuperación e independencia del paciente”, concluyó el miembro de la Sociedad Argentina de Neurología.

Fecha de Publicación: 2020-10-28
Fuente: Agencia CTyS