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EL ESPACIO

Descubren un agujero negro capaz de hacer girar el espacio-tiempo

En el sistema binario 4U 1630-47, hay un agujero negro que gira casi a la máxima velocidad permitida por la Relatividad y que retuerce todo lo que hay a su alrededor.


Un equipo internacional de investigadores, liderados por la Indian Space Research Organization (Isro) y la NASA, acaban de descubrir, en el sistema binario 4U 1630-47, un agujero negro que gira casi al máximo de la velocidad permitida por la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein. De hecho, su rotación es tan rápida que el objeto estaría obligando a que el propio espacio circundante rote junto a él.

En astronomía, el término sistema binario se utiliza para referirse a dos objetos astronómicos que se encuentran tan próximos entre sí que están ligados por su fuerza gravitatoria, orbitando alrededor de un centro de masas común.

Según científicos de la NASA, estudiar a los agujeros negros con altas velocidades de giro resulta de la máxima importancia para poner a prueba nuestras teorías sobre el Universo, entre ellas, la propia Relatividad.

La emisión de rayos X de un agujero negro se produce a medida que la materia circundante (en su mayor parte gas y polvo) se precipita y es «devorada» por él. Esas emisiones permitieron que los investigadores se dieran cuenta de que el agujero negro en cuestión, cuya masa es diez veces la de nuestro Sol, estaba girando sobre sí mismo a una velocidad de vértigo.

Este dato dejó a los investigadores sumamente sorprendidos, ya que la teoría de Einstein implica que, si un agujero negro es capaz de girar tan rápido, entonces será capaz de hacer que el espacio mismo gire junto a él.

Hasta el momento, de los veinte agujeros que se conocen en nuestra galaxia, solo ha sido posible medir la tasa de rotación de otros cuatro. Y el del sistema 4U 1630-47 es, sin duda, el más rápido de todos.

Los científicos creen que, si lo que sabemos de los agujeros negros es correcto, la combinación de factores como la velocidad de rotación, la materia que entra en ellos y las altas temperaturas reinantes podrían ser la clave para entender cómo se forman las galaxias.

Fecha de Publicación: 2018-11-16
Fuente: CONICET