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INVESTIGACIÓN

Más calentamiento global, más desiertos

Un estudio realizado por científicos del CONICET y un grupo internacional de investigadores permitió demostrar que, en los últimos cien años, se produjo un incremento de las sequías en las zonas subtropicales del planeta.


las corrientes oceánicas y los movimientos atmosféricos son los principales responsables de redistribuir el calor de la Tierra y, para Ricardo Villalba, investigador superior del CONICET en el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, el aumento de las zonas desérticas y las variaciones en las precipitaciones estaría fuertemente ligado con un patrón de circulación atmosférica conocido como Celda de Hadley.

Este fenómeno redistribuye el calor desde el Ecuador hacia los Trópicos en ambos hemisferios de la Tierra. En esta circulación, las masas de aire tropical pierden humedad a través de las lluvias y al descender como aire seco dan origen a desiertos en las latitudes medias del planeta.

En los últimos años el Calentamiento Global intensificó este proceso y generó al mismo tiempo un aumento de las lluvias tropicales y una disminución de las precipitaciones en los sub-trópicos. Analizando los anillos que se marcan en los troncos de los árboles, los investigadores pudieron determinar las variaciones en la cantidad de precipitaciones de la región andina a partir del siglo XVIII hasta la actualidad.

Los modelos esbozados indican un brusco descenso de precipitaciones a partir de 1900 que se acentúa hacia mediados de siglo. Según el investigador, esto es producto de una expansión de la circulación de Hadley hacia el Sur. Un fenómeno que estaría estrechamente vinculado al calentamiento global provocado por la actividad humana.

Al hacer más calor, la celda de Hadley no sólo ha crecido en tamaño, sino que se ha intensificado y como consecuencia han disminuido las precipitaciones desplazando los desiertos hacia más altas latitudes en América del Sur.

“El resultado de esto será que las zonas que, ahora, son semiáridas, por ejemplo los Andes en el norte de Neuquén, se van a parecer más a las de Mendoza, es decir, se volverán más secas”, detalla el científico.

En un artículo recientemente publicado por la revista Nature Geoscience y en el que participó el investigador argentino, un grupo de especialistas logró demostrar que este fenómeno también se repite, con algunas características propias, en el Hemisferio Norte.

Dada la enorme importancia del recurso hídrico en los desiertos andinos de América del Sur, este estudio es sumamente relevante para más de doce millones de personas que viven en ambas vertientes de los Andes subtropicales.

Fecha de Publicación: 2018-10-22
Fuente: Agencia CTyS-UNLaM