UN HITO PARA LA ASTRONÁUTICA ARGENTINA

El ARSAT1 llegó a su órbita geoestacionaria

Este domingo 26, la Estación Terrena Benavídez de ARSAT dirigió de forma exitosa la última de las cinco maniobras para lograr que el primer satélite de telecomunicaciones argentino llegara a su órbita definitiva, desde la cual brindará servicios a varios países de Sudamérica.


Agencia CTyS - El ingeniero Andrés Rodríguez, jefe del proyecto ARSAT-1 por ARSAT y uno de los tres argentinos que estuvieron en la sala de control de lanzamiento de Arianespace, contó a la Agencia CTyS cómo fueron los primeros días del primer satélite argentino de telecomunicaciones en el espacio.

Según estaba previsto, el cohete dejó al satélite a unos 300 kilómetros de la Tierra, por lo que éste tuvo inicialmente una órbita pronunciadamente elíptica, que alcanzaba los 36 mil kilómetros en las partes más distantes del Planeta.

En los momentos en que pasaba más cerca, al ARSAT-1 se lo veía moverse más rápido desde las estaciones terrenas y, por ello, se precisaban cinco estaciones terrenas para tener una visión permanente del mismo.

Una acción clave se realizó aproximadamente dos horas después de que el ARSAT1 llegó al espacio: la apertura parcial de sus paneles solares. “Con los paneles plegados hay una generación de energía, pero es limitada y, en consecuencia, es fundamental este paso para poder realizar las maniobras hasta que el satélite sea ubicado en su órbita definitiva”, mencionó Rodríguez.

En una labor que duró diez días, se fue circularizando su órbita, hasta lograr que el ARSAT1 se mantenga, en todo momento, en una órbita cercana a los 35.736 kilómetros de altura, con lo cual se volvió un satélite geoestacionario, es decir, que gira a la misma velocidad angular que el Planeta y lo “veremos” siempre fijo en un mismo punto en el cielo.

Tanto para la apertura parcial de los paneles solares como para las correcciones de órbita, la estación de control de Benavídez precisó que otras dos estaciones terrenas, ubicadas en distintas partes del mundo, tuvieran visibilidad del satélite.

Para lograr esta circularización, se realizaron cinco maniobras que se denominan críticas, los días 18, 20, 22, 24 y 25 de octubre. En cada una de estas acciones, se encendió el propulsor principal y, con ello, se fue reduciendo la elipsis de la órbita por etapas.

El jefe del proyecto ARSAT1 explicó que “en esta elipse, en el punto más alejado de la Tierra, se enciende el propulsor, con lo que se va logrando circularizar la órbita de a poco”.

Ahora, puesto que el satélite ha alcanzado su punto de operación, se podrá realizar la apertura total de los paneles solares. “Antes de lograr su órbita final, el satélite se mueve muy rápido y no es necesario estresar a los paneles en esa condición”, observó el ingeniero.

Los expertos del INVAP acompañaron cada una de las operaciones que se realizaron en los primeros diez días del satélite en el espacio. Ya en su órbita definitiva, los técnicos de ARSAT tendrán a cargo el control del satélite durante los próximos 15 años, en los cuales brindará servicios de telecomunicaciones a la Argentina y países limítrofes.

Fecha de Publicación: 2014-10-03
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