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EN CHUBUT. ALCANZÓ 40 METROS DE LONGITUD

Presentaron al dinosaurio más grande conocido hasta hoy

Elevando su cuello, este titanosaurio alcanzaba una altitud semejante al séptimo piso de un edificio actual. Vivió hace unos 90 millones de años y fue hallado junto a otros seis ejemplares. Por lo completo que se encontró su esqueleto, se podrá conocer mucho más sobre cómo se desplazaban estos herbívoros de andar cuadrúpedo.

El paleontólogo del MEF y del CONICET José Luis Carballido, en diálogo con la Agencia CTyS.

El descubrimiento se produjo 260 kilómetros al oste de Trelew, en el establecimiento La Flecha. El investigador del Museo Egidio Feruglio (MEF) y del CONICET José Luis Carballido comentó a la Agencia CTyS que “las comparaciones y las medidas obtenidas indican que es el dinosaurio más grande hallado hasta el momento”.

Más allá de que este es el dato más resonante, Carballido aseguró que lo más importante de este descubrimiento no es que supera en, al menos, cinco toneladas al Argentinosaurus, sino que los fósiles encontrados componen su cuerpo casi completo.

“Del Argentinosaurus, que representó un hallazgo impresionante, solo se pudieron rescatar cuatro vértebras de la espalda, una tibia, costillas fragmentarias y el sacro, pero, de este nuevo espécimen, tenemos parte del cuello, ocho o nueve vértebras dorsales, el sacro, más de 30 vértebras caudales, escápulas, coracoides, costillas, el húmero, el pubis, el fémur... casi no nos está faltando nada”, subrayó el paleontólogo que liderará el estudio de este ejemplar.

Asimismo, del Puertasaurus, otro dinosaurio de dimensiones descomunales encontrado en Argentina, solo se conocían dos vértebras. “Como se poseían pocos fósiles, las estimaciones de peso y masa corporal de estos gigantes no podía ser definida con precisión”, comentó Carballido. Y agregó: “En cambio, de este nuevo saurópodo poseemos el fémur y húmero, por lo que se puede definir por primera vez de manera bastante certera cuánto medían y pesaban estos animales”.

El peso mínimo establecido para este ejemplar es de 77 toneladas. “Seguramente, esta nueva especie está emparentada con el Argentinoaurus, pero, para poder establecer las relaciones filogenéticas, debemos terminar de preparar los materiales y rescatar todos los más huesos que aun están en el sitio donde se produjo el hallazgo”, añadió el investigador del MEF-CONICET.

Como fueron encontrados de manera fragmentaria, es difícil saber en qué punto de evolución estaba el Argentinoaurus y el Puertasaurus. Ahora, este nuevo gigante, cuyo nombre aun no se definió y recién se dará a conocer cuando sea publicado en una revista científica, permitirá estudiar de mejor manera cómo se emparentaban entre sí.

Hábitos de gigantes
El hecho de que se encontraran siete ejemplares juntos, los cuales murieron en un lapso de pocos años, presenta dos hipótesis: que estos animales acostumbraran a elegir este sitio para morir, tal como hacen algunos elefantes actuales, o si es que quedaban atrapados en algún pantano que operase como una trampa letal.

El doctor Carballido se especializa en el estudio de los saurópodos y comentó a la Agencia CTyS ciertos hábitos de vida que les habría permitido alcanzar dimensiones descomunales a estos gigantes.

Por un lado, podían consumir gran cantidad de alimento sin desplazarse. “Al poseer cuellos de entre seis y siete metros de largo, tenían un gran recorrido tanto en altura como en superficie con solo mover su cabeza; podían parase en un lugar y comer de las plantas sin movilizar el cuerpo hasta no agotar todo lo que había allí; es menos costoso energéticamente mover el cuello que un cuerpo de 80 mil kilos”, sopesó Carballido.

Asimismo, se estima que estas especies no masticaban. Con los dientes cortaban ramas y tragaban; no perdían tiempo procesando la comida, porque de otra manera no les hubiera alcanzado las horas del día para ingerir la cantidad de alimento que precisaban.

En este sentido, el paleontólogo del MEF contó que “tenían piedras en el estomago y, cuando el animal se movía, esas piedras funcionaban como una especie de triturador; de esa manera, les era posible incorporar gran cantidad de alimento en poco tiempo”.

Carballido destacó que “la buena preservación de este ejemplar y lo completo que está su esqueleto permitirá reconocer cómo se disponían los músculos de estos gigantes; por ejemplo, tenemos los miembros anteriores casi completos, tanto las escápulas, coracoides, el húmero, radio y con todo ello vamos a estudiar, por primera vez, los movimientos que podrían haber hecho para desplazarse y que movimientos no podrían haber realizado”.

José Luis Carballido y el doctor Diego Pol encabezarán la investigación de estos materiales. Ellos cuentan con la asistencia del Departamento Técnico del MEF a cargo de Pablo Puerta y con la colaboración de los doctores Leonardo Salgado, Alejandro Otero, Ignacio Cerda y especialistas de otras universidades de Argentina.

Fecha de Publicación: 2014-05-19
Fuente: Agencia CTyS